Durante este sábado se dio a conocer que el Papa Francisco
designó al arzobispo de La Plata, Víctor Manuel ‘Tucho’ Fernández, como
prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF). Ante esto, el teólogo
publicó una conmovedora carta, en la que rememoró su recorrido y dio las
gracias a los feligreses.
En principio, aseguró que pasó “cinco hermosos años” junto a
los vecinos de La Plata, Berisso y Ensenada, y también “vio palpitar el
Espíritu Santo en muchos momentos”. “De verdad llegué a sentirme uno más e
incluso a disfrutar de la ciudad en mis caminatas de la tarde. (…) Sentía el
gusto de ser pastor en estas tierras”, dijo.
Posteriormente, dijo que el nombramiento lo tomó de sorpresa
y comentó que estuvo “un mes cortando clavos”, debido a que no quería abandonar
su puesto y la comodidad que tenía en el hogar que hizo de la casa en la que
vivía.
Además, Tucho también relató que el Dicasterio en el que
estará tiene una sección que se dedica a atender los abusos de menores, y este
no tiene capacitación ni formación para ejercer ese puesto, por lo que por eso
se negó a involucrarse. Sin embargo, el Papa le pidió una segunda vez que
formara parte de la organización, y en esta ocasión accedió.
“¿Cómo responder que no? Pero él (el Papa) me facilitó las
cosas porque me dijo que no es necesario que yo dirija los asuntos referidos a
abusos de menores, porque hay un equipo de especialistas que lo hace muy bien y
que puede trabajar de forma bastante autónoma. Y que lo que él necesitaba es un prefecto que pueda dedicar más tiempo a eso que da el nombre al Dicasterio: 'la doctrina de la Fe'. Es decir, que se promueva el pensamiento
cristiano, la profundización de las verdades de la fe, el estudio de los
grandes temas en diálogo con el mundo y con las ciencias. Y esta es una tarea
que me encanta, para la cual sí me siento capaz como un pez en el agua”,
profundizó.
Luego recordó que, en tiempos atrás, el Dicasterio se
llamaba Santo Oficio y “era el terror de muchos, porque se dedicaba a denunciar
errores, a perseguir a los herejes, a controlar todo, llegando incluso a
torturar y matar”. En la actualidad, Fernández tendrá la tarea de velar por la
doctrina de la fe.
El ahora exarzobispo de La Plata cerró adelantando que
seguirá en la ciudad hasta principios de agosto, hasta que se nombre un sucesor
para su puesto en la región. En ese marco, hará una última misa para
despedirse, será el sábado (5 de agosto), desde las 16:00 horas.
Después de decirle “adiós” a la comunidad, viajará a Roma
para así empezar su nueva labor en septiembre.
“Les pido que me acompañen con su oración en esta misión, ya
que no todos estarán conformes con esta nueva orientación que da Francisco, y
yo no confío en mis capacidades sino en la certeza de que el Espíritu Santo me
guiará. (…) No me olvidaré nunca de rezar por esta Arquidiócesis donde pude
sentir el gusto de la paternidad espiritual”, finalizó.